Allí, además de una muestra de la sesión que el guapo de Ale Rodríguezhizo con prendas de Ay, Lola, podréis encontrar también una serie sobre la vida de una bolsa...
Y los trabajos de los compañeros de Ale, claro, todos talentosos y estupendos.
- El caso es que no sería tan grave si no fuera tan típico. No son sólo los Donaldson, sino también los Cramer y los como se llamen, los Wingate, y muchísimos más. Todos los imbéciles con quienes viajo cada día en tren. Es como una epidemia. Ya nadie piensa, siente ni se preocupa; nadie se entusiasma ni cree en otra cosa que en su puñetera y confortable mediocridad.
Y Milly Campbell se contorsionaba de placer y añadía: - Tienes toda la razón. ¿No es verdad, cielo?